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La comunicación no verbal en una entrevista de trabajo

¿Cómo debemos afrontar una entrevista de trabajo cuando se ven reflejados momentos de comunicaciòn no verbal ? Te damos las claves  a continuaciòn.

El 93% de lo que expresamos lo hacemos sin palabras; es lo que los expertos denominan comunicación no verbal. Si este hecho es importante para las actividades más cotidianas, también cobra relevancia en el trascurso de una entrevista de trabajo.

Antes de una entrevista de trabajo, dedicamos tiempo a intentar tenerlo todo bajo control. Cuidamos lo que nos ponemos, procuramos ser puntuales, llevamos una hoja de vida actualizada y preparamos un discurso en el que defendemos que somos el candidato perfecto para el puesto al que postulamos. Sin embargo, la realidad confirma que si lo que pregonamos no viene reafirmado por los gestos, las expresiones y el tono de voz, no resultará creíble.

El 33% de los responsables de selección afirma saber si contratarían a un candidato a los 90 segundos de entrevista

Entre el 20 y el 30% de los que expresamos lo hacemos con el tono de la voz y, entre el 60 y el 70% corre a cargo de los gestos, las posturas y la expresión de la cara. Es fundamental tener en cuenta estos datos porque si no, podemos llegar a perder una buena oportunidad laboral. 

¿Qué porcentaje de todo ello podemos o somos capaces de controlar?

¿Es posible aprender a dominar la comunicación no verbal? Existen numerosos estudios sobre el tema, y todos concluyen que sí se puede. No podemos darte un decálogo de los gestos que debes o no debes hacer pero lo que sí podemos ofrecerte algunos ejemplos de los fallos más comunes, de esta manera podrás intentar controlarlos sin perder tu naturalidad.

- Establece contacto visual con tu entrevistador. Éste es un punto clave, debes mirar a los ojos al interlocutor, así transmitirás la idea de que eres alguien en quien se puede confiar.

- Cuidado con los tics. Procura no hacer movimientos involuntarios y olvídate de estar tocándote el pelo constantemente o de frotarte las manos, son síntomas claros de nerviosismo y ansiedad.

- Desde el momento en que cruzas la puerta del edificio estás siendo evaluado. Debes dejar constancia de que eres una persona segura de sí misma, para eso ayudará que mantengas una postura corporal correcta: lleva la espalda erguida y mira hacia delante.

- Evita cruzar los brazos y si saludas al entrevistador con un apretón de manos, recuerda mostrar firmeza.

- Y por supuesto, sonríe. La sonrisa cambia la expresión de la cara y te ayudará a parecer afable y seguro de ti mismo.

La clave consiste en transmitir seguridad, confianza y entusiasmo para convencer al entrevistador y aumentar nuestras posibilidades de éxito.