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¿Qué es la gestión del riesgo?

Este término se refiere a todas aquellas acciones que buscan proteger y crear valor dentro de una compañía para alcanzar los objetivos propuestos y mejorar su competitividad.

Por «riesgo empresarial» entendemos todos los elementos que pueden generar incertidumbre o inestabilidad al interior de una organización. Sin embargo, el riesgo no siempre tiene que suponer una amenaza, también puede generar oportunidades que la organización debe ser capaz de identificar y aprovechar.

Generalmente se habla de riesgos económicos o financieros, pero este término también puede aplicarse a labores como inversiones, medios de financiación, operaciones de arbitraje, políticas empresariales, modelos de contratación, entre otros.

La gestión de riesgo tiene dos procesos fundamentales que son:

  • Comunicación y consulta, considerado como el punto de partida para establecer las estrategias de riesgo que se llevarán a cabo. Este intercambio de información debe ser constante y estar presente en todas las etapas del proceso, para analizar la situación en cada momento y tomar las decisiones de actuación. Sólo así se podrá garantizar una eficiente gestión del riesgo.
  • Monitoreo y revisión, parte esencial para la gestión del riesgo. Sólo a través de un seguimiento continuo y control exhaustivo es posible identificar a tiempo las posibles amenazas y oportunidades que se generan y desarrollar medidas que permitan la mejora de las herramientas, métodos y procesos que se llevan a cabo. Este seguimiento debe ser continuo, presente en todas las etapas, y  abarcar todos los procesos de gestión del riesgo, para que realmente sea efectivo.

IMPORTANCIA DE LA GESTIÓN DE RIESGOS

El establecimiento de un Sistema de Administración de Gestión de Riesgos en la organización, supone una serie de ventajas adicionales para la misma.

  • Favorece la identificación de amenazas, obstáculos y oportunidades.
  • Aumenta las posibilidades de alcanzar los objetivos. Dado que ayuda a que los procesos tengan más seguimiento y control por lo cual tienden a ser más exitosos.
  • Impulsa la proactividad. Incorporada la labor de gestión de riesgos, los gerentes de proceso y los colaboradores en general asumen una actitud más dinámica para la consecución de objetivos.
  • Mejora las labores de administración de una organización.
  • La organización mejora su eficacia en la asignación de recursos para la gestión del riesgo. Es decir, ya no es un gasto que se efectúa de manera improvisada. Lo más común es que se destine una pequeña parte del presupuesto.
  • Mejora la adaptación de la organización al entorno social y económico al que pertenece. Identificar los riesgos permite acercarse al contexto.
  • Potencia la confianza de los grupos de interés.
  • Facilita la toma de decisiones.
  • Fomenta la capacidad de transformación de la organización.